giovedì 19 marzo 2015

Clara de Asis

      Personaje ejemplar del Mes

 Clara de Asis
Clara nació en Asís, Italia, en 1193. Su padre, Favarone Offeduccio, era un caballero rico y poderoso. Su madre, Ortolana, descendiente de familia noble y feudal, era una mujer muy cristiana, de ardiente piedad y de gran celo por el Señor. Ambas familias pertenecían a la más augusta aristocracia de Asís. Desde sus primeros años Clara se vio dotada de innumerables virtudes y aunque su ambiente familiar pedía otra cosa de ella, siempre fue asidua a la oración y mortificación y mostró gran desagrado por las cosas del mundo y gran amor y deseo por crecer cada día en su vida espiritual.
Ya en ese entonces se oía de los Hermanos Menores, como se les llamaba a los seguidores de San Francisco. Clara sentía gran compasión y amor por ellos y los cuidaba enviando a una de las criadas a proveerles, aunque tenía prohibido verles y hablarles. Le llamaba mucho la atención todo lo que ellos eran y hacían y como los frailes gastaban su tiempo y sus energías cuidando a los leprosos. Se sentía unida de corazón a ellos y a su visión.
La conversión de Clara hacia la vida de plena santidad se efectuó al oír un sermón de San Francisco de Asís. En 1210, cuando ella tenía 18 años, San Francisco predicó en la catedral de Asís los sermones de cuaresma e insistió en que para tener plena libertad para seguir a Jesucristo hay que librarse de las riquezas y bienes materiales. Al oír las palabras: "este es el tiempo favorable... es el momento... ha llegado el tiempo de dirigirme hacia El que me habla al corazón desde hace tiempo... es el tiempo de optar, de escoger..", sintió una gran confirmación de todo lo que venía experimentando en su interior. Durante todo el día y la noche, meditó en aquellas palabras que habían calado lo más profundo de su corazón. Tomó esa misma noche la decisión de comunicárselo a Francisco y de no dejar que ningún obstáculo la detuviera en responder al llamado del Señor, depositando en Él toda su fuerza y entereza. El reto era muy grande. Siendo la primera mujer en seguirle, su vinculación con Francisco podía ser mal entendida. Santa Clara se fue de su casa el 18 de Marzo de 1212, un Domingo de Ramos. Se sobrepuso a los obstáculos y al miedo para darle una respuesta concreta al llamado que el Señor había puesto en su corazón. Llega a la humilde Capilla de la Porciúncula donde la esperaban Francisco y los demás Hermanos Menores y se consagra al Señor.
La firme convicción de Clara, a pesar de sus cortos años de edad les demostraron a su familia cual era su querer. Para Santa Clara la humildad es pobreza de espíritu y esta pobreza se convierte en obediencia, en servicio y en deseos de darse sin límites a los demás. San Francisco la pone al frente de la comunidad femenina, donde luego la siguen dos  de sus hermanas, Ella será la guía de Las Damas Pobres fundando así la orden de las Clarisas. Al principio le costó aceptarlo pues por su gran humildad deseaba ser la última y ser la servidora. Pero acepta y con verdadero temor asume la carga que se le impone, entiende que es el medio de renunciar a su libertad y ser verdaderamente esclava. Así se convierte en la madre amorosa de sus hijas espirituales, siendo fiel custodia y prodigiosa sanadora de las enfermas. La humildad brilló grandemente en Santa Clara y una de las más grandes pruebas de su humildad fue su forma de vida en el convento, siempre sirviendo con sus enseñanzas, sus cuidados, su protección y su corrección. Se exigía siempre ella misma más de lo que pedía a sus hermanas. Para Santa Clara la oración era la alegría, la vida; la fuente y manantial de todas las gracias, tanto para ella como para el mundo entero.
En el Carisma de la Orden Franciscana y de las Clarisas vemos, que cuando el mundo estaba siendo arrastrado por la opulencia, por la riqueza, las injusticias sociales etc., Dios suscita en dos jóvenes de las mejores familias el amor valiente para abrazar el espíritu de pobreza, como para demostrar de una manera radical el verdadero camino a seguir que al mismo tiempo deja al descubierto y vence a la obra de Satanás.  Ellos se convirtieron en signo de contradicción para el mundo y a la vez, fuente donde el Señor derrama su gracia para que otros reciban de ella.
Pidamos al Señor en este tiempo de Cuaresma poder ser transformados,
 para poder seguirle de corazón y ser  Luz en el Mundo. Amen

mercoledì 11 marzo 2015

Las siete maravillas

Alimento para el alma Marzo 2015

Ciudad del Niño (Barcelona Venezuela)
Un grupo de estudiantes de geografía, estudiaban las Siete Maravillas del Mundo. Al término de la clase, se les pidió hacer una lista de las que ellos consideraban deberían ser actualmente las Siete Maravillas del Mundo. A pesar de algunos desacuerdos, la mayoría votó por lo siguiente:
Las Pirámides de Egipto.
El Taj Mahal.
El Gran Cañón.
El Canal de Panamá.
El Empire State.
La Basílica de San Pedro.
La Muralla China.
Mientras se hacía la votación el maestro notó, que una estudiante permanecía callada y no había entregado aún su lista. Así que le preguntó si tenía problema para terminar de hacer su elección. La muchacha tímidamente respondió. -Sí, un poco. No podía decidirme pues son tantas las maravillas.
El maestro dijo: -Bueno, dinos lo que has escrito y tal vez podamos ayudarte.
La muchacha titubeo, y después leyó, Creo que las Siete Maravillas del Mundo son:
Poder tocar. Muchas personas ni siquiera poseen sus manos.
Poder ver. Si no, no podríamos vislumbrar y gozarnos de todo lo que nos rodea.
Poder escuchar. Me permite oír los sonidos que mas aprecio como la voz de mi familia.
Poder caminar. Muchas personas son incapaces de llegar a cualquier lugar sin ser ayudados
Titubeando un poco continúo:
Poder sentir. Poder reír. Y… Poder amar.
Al terminar de leerlas el salón de clase quedó en un silencio absoluto.
Todos comprendieron que estaban dejando de lado lo mejor y que efectivamente las riquezas más importantes eran las que ya poseían y a las cuales no les daban valor alguno. Concluyeron diciendo: “Es muy sencillo para nosotros poder ver muchas de las hazañas del hombre y referirnos a ellas como maravillas, cuando a veces pasan desapercibidas las maravillas que Dios hizo por nosotros y que son sencillamente “comunes y maravillosas”.
¡Que hoy te acuerdes de aquellas cosas que son realmente Maravillosas! Estamos rodeados de belleza, la vemos en las flores, los arboles, en los seres humanos, en los amigos, en los niños cada día estamos rodeados de infinitas bendiciones. Tienes un corazón, un cerebro, un alma y un espíritu, una familia, inteligencia y talentos entonces como puedes sentirte pobre y desdichado?
Las bendiciones de Dios para ti están cada día en tu frente. Despierta y bendice a todos con lo que Dios te ha dado