Personaje
ejemplar del Mes
Karol Wojtyla - Juan Pablo
II
(1920/05/18 -
2005/04/02)
Karol Józef Wojtyła, Fuè un Sacerdote polaco elegido Papa en octubre de 1978 mientras ocupaba el puesto de
cardenal-arzobispo de Cracovia y conocido
como Juan Pablo II desde entonces, nació en Wadowice, una pequeña ciudad a 50
kms. de Cracovia, el 18 de mayo de 1920. Fue primer pontífice no italiano en más de cuatro siglos.
Era
hijo de un oficial de la administración del Ejército polaco y de una maestra de
escuela. De joven practicó el atletismo, el fútbol y la natación. Fue también
un estudiante excelente, y presidió diversos grupos estudiantiles. Desarrolló,
además, una gran pasión por el teatro, y durante algún tiempo aspiró a estudiar
Literatura y convertirse en actor profesional.
Durante
la ocupación nazi, compaginó sus estudios y su labor de actor, con el trabajo
de obrero en una fábrica, para mantenerse y para evitar su deportación o
encarcelamiento. Fue miembro activo de la UNIA, organización democrática
clandestina que ayudaba a muchos judíos a encontrar refugio y escapar de la
persecución nazi. A partir de 1942, al sentir la vocación al sacerdocio, siguió
las clases de formación del seminario clandestino de Cracovia, dirigido por el
Arzobispo de Cracovia, Cardenal Adam Stefan Sapieha. En tales circunstancias, la muerte de su padre
le causó un profundo dolor. La lectura de San Juan de la Cruz, que entonces
buscó como consuelo, y la heroica conducta de los curas católicos que morían en
los campos de concentración nazi fueron decisivas para que decidiera seguir el
camino de la fe. Mientras se recuperaba de un accidente, el futuro pontífice
decidió seguir su vocación religiosa, y en 1942 comenzó sus estudios
sacerdotales. Ordenado sacerdote el 1º de noviembre de 1946, amplió sus
estudios en Roma y obtuvo el doctorado en Teología en el Pontifico Ateneo
Angelicum. En 1958 fue nombrado auxiliar del arzobispo de Cracovia, a
quien sucedió en 1964. Ya en esa época, era un líder visible. En 1967 el
Papa Pablo VI lo
nombró cardenal, y el 16 de octubre de 1978, a la edad de cincuenta y ocho
años, fue elegido para suceder al papa Juan Pablo I, fallecido tras treinta y
cuatro días de pontificado. De este modo, se convirtió en el primer Papa no
italiano desde 1523 y en el primero procedente de un país del bloque comunista.
El papado de Juan Pablo II ha sido uno de los más
extraordinarios de toda la historia. Viajó por todo el mundo anunciando a
Jesucristo, reconstruyó puentes de comunión y unidad que habían sido rotos. Su
mensaje especial era para las familias, los jóvenes y los más necesitados, Su
legado a la humanidad fue marcado por su profundo amor y compromiso con
Jesucristo y Su Iglesia y el mensaje de misericordia, compasión y perdón para
todo ser humano. Nos ha despertado a todos, llamando a -creyentes y no
creyentes, católicos y no católicos- a DESCUBRIR LA NECESIDAD DE JESUCRISTO EN NUESTRAS
VIDAS Y ABRIRLE DE PAR EN PAR LAS PUERTAS DE NUESTRO CORAZÓN Y A NO TENER MIEDO.
El primer legado, pues, de Juan Pablo II es su interpelación a
vivir una fe confesante, gozosa, militante, comprometida e irradiadora.
Juan Pablo II nos deja
también el impagable legado de la PERSISTENCIA hasta el final, del seguimiento
de Jesucristo y de su cruz hasta el mismo calvario, desde donde alcanzaremos la
victoriosa resurrección. El nos enseña que seguir a Jesucristo significa poner
alma, vida y corazón en la fidelidad de la vocación cristiana y de la vocación
particular a la que el Señor, nos llama y nos capacita, seguros de que no hay
dificultad ni prueba que no podamos superar en Aquel que nos conforta. Como
Cristo mismo nos dijo:
Yo estoy con vosotros todos
los días, hasta el fin del mundo. Amén
(Mateo 28:20)

