mercoledì 27 luglio 2016

El Secreto del Arte

Alimento para el alma
Ciudad del Niño, Barcelona Venezuela
Julio 2016
EL SECRETO DEL ARTE


El alumno, según él, había terminado el cuadro. Llamó a su maestro para que lo evaluara. Se acercó el maestro y observó la obra con detenimiento y concentración durante un rato. Entonces, le pidió al alumno la paleta y los pinceles. Con gran destreza dio unos cuantos trazos aquí y allá. Cuando el maestro le regresó las pinturas al alumno el cuadro había cambiado notablemente.

      
El alumno quedó asombrado; ante sus propios ojos la obra había pasado de mediocre a sublime. Casi con reverencia le dijo al maestro:
¿Cómo es posible que con unos cuantos toques, simples detalles, haya cambiado tanto el cuadro?
Es que en esos pequeños detalles está el arte. Contestó el maestro.


Si lo vemos despacio, nos daremos cuenta que todo en la vida son detalles. La vida es como un gran cuadro y nosotros los artistas pero muchas veces dejamos nuestra pintura a medio hacer. Los grandes acontecimientos nos deslumbran tanto que a veces nos impiden ver esos pequeños milagros que nos rodean cada día. Un buenos dias de un corazón sincero, un abrazo inesperado, el beso de un hijo en nuestra mejilla, son ejemplos de pequeños detalles que al sumarse pueden hacer diferente nuestra existencia.

      Todas las relaciones, familia, matrimonio, noviazgo o amistad, se basan en detalles. Nadie espera que remontes el Océano Atlántico por él, aunque probablemente sí que le hables el día de su cumpleaños. Nadie te pedirá que escales el Monte Everest para probar tu amistad, pero sí que lo visites durante unos minutos cuando sabes que está enfermo. Hay quienes se pasan el tiempo esperando una oportunidad para demostrar de forma heroica su amor por alguien. Lo triste es que mientras esperan esa gran ocasión dejan pasar muchas otras, modestas pero significativas. Se puede pasar la vida sin que la otra persona necesitara jamás que le donaras un riñón, aunque se quedó esperando que le devolvieras la llamada.
     Se piensa a veces que la felicidad es como sacarse la lotería, un suceso majestuoso que de la noche a la mañana cambiará una vida miserable por una llena de dicha. Esto es falso, en verdad la felicidad se afinca en pequeñeces, en detalles que sazonan día a día nuestra existencia.
      Nos dejamos engañar con demasiada facilidad por la aparente simpleza. NO desestimes jamás el poder de las cosas pequeñas: un mensaje, una oración, una ayuda, una palabra de aliento o unas cuantas líneas en una tarjeta. Todas estas pueden parecer poca cosa, pero en los momentos de mayor dicha o de mayor dolor se convierten en el cemento que une los ladrillos de esa construcción que llamamos relación. La flor se marchitará, las palabras quizá se las llevará el viento, pero el recuerdo de ambas permanecerá durante mucho tiempo en la mente y el corazón de quien las recibió. Hazlo ahora, mientras la oportunidad aún es tuya. NO lo dejes para después por parecerte poca cosa. En la vida no hay cosas pequeñas, únicamente existen las que se hicieron y las que se quedaron en buenas intenciones... Dios usa lo que parece insignificante para el mundo para realizar Sus mayores obras. Su mismo hijo                           Jesucristo nació en un humilde pesebre pero sirvió para salvar a la humanidad entera.¿Qué esperas entonces?                Escribe esa carta, haz esa visita, levanta el teléfono. Obedece la voz del Señor. Tu eres hoy el mensajero de Dios, actúa hoy mañana puede ser muy tarde, hoy podrias hacer ese cambio para el Reino de Dios.

“Sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte en su presencia”. 1 Corintios 1,27-29

El Secreto del Arte

Alimento para el alma
Ciudad del Niño, Barcelona Venezuela
Julio 2016
EL SECRETO DEL ARTE


El alumno, según él, había terminado el cuadro. Llamó a su maestro para que lo evaluara. Se acercó el maestro y observó la obra con detenimiento y concentración durante un rato. Entonces, le pidió al alumno la paleta y los pinceles. Con gran destreza dio unos cuantos trazos aquí y allá. Cuando el maestro le regresó las pinturas al alumno el cuadro había cambiado notablemente.

      
El alumno quedó asombrado; ante sus propios ojos la obra había pasado de mediocre a sublime. Casi con reverencia le dijo al maestro:
¿Cómo es posible que con unos cuantos toques, simples detalles, haya cambiado tanto el cuadro?
Es que en esos pequeños detalles está el arte. Contestó el maestro.


Si lo vemos despacio, nos daremos cuenta que todo en la vida son detalles. La vida es como un gran cuadro y nosotros los artistas pero muchas veces dejamos nuestra pintura a medio hacer. Los grandes acontecimientos nos deslumbran tanto que a veces nos impiden ver esos pequeños milagros que nos rodean cada día. Un buenos dias de un corazón sincero, un abrazo inesperado, el beso de un hijo en nuestra mejilla, son ejemplos de pequeños detalles que al sumarse pueden hacer diferente nuestra existencia.

      Todas las relaciones, familia, matrimonio, noviazgo o amistad, se basan en detalles. Nadie espera que remontes el Océano Atlántico por él, aunque probablemente sí que le hables el día de su cumpleaños. Nadie te pedirá que escales el Monte Everest para probar tu amistad, pero sí que lo visites durante unos minutos cuando sabes que está enfermo. Hay quienes se pasan el tiempo esperando una oportunidad para demostrar de forma heroica su amor por alguien. Lo triste es que mientras esperan esa gran ocasión dejan pasar muchas otras, modestas pero significativas. Se puede pasar la vida sin que la otra persona necesitara jamás que le donaras un riñón, aunque se quedó esperando que le devolvieras la llamada.
     Se piensa a veces que la felicidad es como sacarse la lotería, un suceso majestuoso que de la noche a la mañana cambiará una vida miserable por una llena de dicha. Esto es falso, en verdad la felicidad se afinca en pequeñeces, en detalles que sazonan día a día nuestra existencia.
      Nos dejamos engañar con demasiada facilidad por la aparente simpleza. NO desestimes jamás el poder de las cosas pequeñas: un mensaje, una oración, una ayuda, una palabra de aliento o unas cuantas líneas en una tarjeta. Todas estas pueden parecer poca cosa, pero en los momentos de mayor dicha o de mayor dolor se convierten en el cemento que une los ladrillos de esa construcción que llamamos relación. La flor se marchitará, las palabras quizá se las llevará el viento, pero el recuerdo de ambas permanecerá durante mucho tiempo en la mente y el corazón de quien las recibió. Hazlo ahora, mientras la oportunidad aún es tuya. NO lo dejes para después por parecerte poca cosa. En la vida no hay cosas pequeñas, únicamente existen las que se hicieron y las que se quedaron en buenas intenciones... Dios usa lo que parece insignificante para el mundo para realizar Sus mayores obras. Su mismo hijo                           Jesucristo nació en un humilde pesebre pero sirvió para salvar a la humanidad entera.¿Qué esperas entonces?                Escribe esa carta, haz esa visita, levanta el teléfono. Obedece la voz del Señor. Tu eres hoy el mensajero de Dios, actúa hoy mañana puede ser muy tarde, hoy podrias hacer ese cambio para el Reino de Dios.

“Sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte en su presencia”. 1 Corintios 1,27-29

martedì 7 giugno 2016

EL TIGRE Y LA LIEBRE

Alimento para el alma
Ciudad del Niño, Barcelona Venezuela
Junio 2016

EL TIGRE Y LA LIEBRE

Se cuenta de un joven que vivía en una gran decepción. Su amargura absoluta era por la forma tan inhumana en que se comportaban todas las personas: al parecer, ya a nadie le importaba nadie.
Un día, dando un paseo por el monte, vió sorprendido que una pequeña liebre le llevaba comida a un enorme tigre malherido que no podía valerse por sí mismo.
Le impresionó tanto ver este hecho, que regresó al día siguiente para ver si el comportamiento de la liebre era casual o habitual. Con enorme sorpresa pudo comprobar que la escena se repetía: la liebre dejaba un buen trozo de carne cerca del tigre.
Pasaron los días y la escena se repitió de un modo idéntico, hasta que el tigre recuperó las fuerzas y pudo buscar la comida por su propia cuenta.
Admirado por la solidaridad y cooperación entre los animales, pensó que no todo estaba perdido:
– “Si los animales son capaces de ayudarse de este modo, mucho más lo haremos las personas”, se dijo.
Así que el joven decidió hacer un experimento… se tiró al suelo, simulando que estaba herido, y se puso a esperar que pasara alguien y le ayudara. Pasaron las horas, llegó la noche y nadie se acercó en su ayuda.
Siguió así durante todo el día siguiente… y el siguiente… y el siguiente… y ya se iba a levantar, mucho más decepcionado que antes y con la convicción de que la humanidad no tenía el menor remedio. Sintió dentro de sí todo el desespero del hambriento, la soledad del enfermo, la tristeza del abandonado… su corazón estaba devastado y casi no sentía deseos de levantarse. Entonces, allí, en ese instante, le oyó. ¡Con qué claridad, qué hermoso! Era una voz, muy dentro de él, que decía:
– “Si quieres encontrarte con tu prójimo… si quieres sentir que todo ha valido la pena… si quieres seguir creyendo en la humanidad… deja de hacer de tigre, ya hay muchos de ellos, y comienza a ser la liebre.”

 Sería muy bueno que hoy mismo nos tomemos unos minutos para meditar en nuestras acciones. Estoy seguro que podemos dar mucho más amor del que nos imaginamos, reflexionemos en las palabras de Cristo cuando dijo:
“AMA A TU PRÓJIMO COMO A TI MISMO”
Ama a tu prójimo como a ti mismo es la invitación de Jesús para volver a las raíces del cristianismo. Ama a tu prójimo como a ti mismo es la invitación de un hombre humilde del siglo I que hoy grita el mensaje de unidad, de amor entre todos los seres humanos. En medio del dolor humano, de la desigualdad, del desplazamiento por la violencia, en medio del hambre y sed de justicia en una sociedad que se deteriora por la falta de valores, que se hunde en medio del orgullo tecnológico, de su economía “blindada” salvadora, Jesús nos invita a reflexionar, a comprender que debemos amarnos, que debemos valorarnos; reflexionar sobre nuestro verdadero papel en el universo; dejar de ser máquinas de producción; dejar de entrar en la dinámica consumista que vuelve esclavas a las personas. Amar al prójimo es comprender que mi prójimo es todo lo que me rodea, todo cuanto existe, que comparte este planeta. Todos somos uno en Cristo. En esa comprensión dejo de creer ser el rey del universo y empiezo a comprender que soy parte, de ese universo inmenso, complejo, fantástico. Jesús nos invita a la reflexión a apoderarnos de nuestro compromiso como cristianos en este mundo tan caótico y a cuidar con amor de todo cuanto nos ha dado.
 Jesús hoy te habla, te está clamando: “Ama a tu prójimo como a ti mismo” (Sn. Mateo 22,39)

giovedì 5 maggio 2016

MAMÁ

Alimento para el alma
Ciudad del Niño, Barcelona Venezuela
Mayo 2016

                            Mamá


Ella te sostuvo en sus brazos. Tú se lo agradeciste gritando. 
Ella te alimentaba y te bañaba. Tú se lo agradeciste llorando la noche entera. 
Ella te enseñó a caminar. Tú se lo agradeciste huyendo de Ella cuando te llamaba.
Ella te hacía todas las comidas con amor. Tú se lo agradeciste tirando el plato al piso. 
Ella te dio unos lápices de colores. Tú se lo agradeciste pintando todas las paredes del comedor. Ella te vestía para las ocasiones especiales. Tú se lo agradeciste tirándote al suelo y enlodándote a más no poder. 
Ella te llevaba a la escuela. Tú se lo agradeciste gritándole: ¡NO VOY A IR! 
Ella te regaló una pelota. Tú se lo agradeciste arrojándola contra la ventana del vecino. 
Ella te trajo un helado. Tú se lo agradeciste derramándoselo sobre su falda.
Ella te enseñó a orar y a relacionarte con Dios. Tú consideraste que nada de eso tuviera valor. 
Ella te pagó unas clases de piano. Tú se lo agradeciste nunca practicando. 
Ella te llevaba en el auto a todas partes: del Gimnasio al partido de fútbol, de fiestas de cumpleaños, a otros lugares.
Tú se lo agradeciste cuando salías del auto y nunca mirabas atrás.
 Ella te llevó a ti y a tus amigos a ver una película. Tú se lo agradeciste diciéndole que se sentara en otra fila.
Ella te aconsejó que no miraras ciertos programas. Tú se lo agradeciste esperando que ella saliera de la casa.
Ella te sugirió un corte de pelo que te sentaba bien. Tú se lo agradeciste diciéndole que Ella no tenía gusto.
Ella te pagó un mes de vacaciones en el campamento de verano. Tú se lo agradeciste olvidándote de escribirle  
Ella venía de trabajar y quería darte un abrazo. Tú se lo agradeciste cerrando con llave la puerta de tu habitación.
 Ella te enseñó cómo manejar su carro. Tú se lo agradeciste usándoselo sin cuidado todas las veces que podías. 
Ella esperaba una llamada importante. Tú se lo agradeciste hablando por teléfono toda la noche.
 Ella lloró en la fiesta de tu graduación de la escuela. Tú se lo agradeciste estando de fiesta hasta el amanecer. 
Ella te pagó la cuota de la universidad, te llevaba en su auto hasta allá.
Tú se lo agradeciste diciéndole adiós desde lejos, así no te sentirías avergonzado ante tus compañeros.
 Ella te preguntó si estabas saliendo con alguien. Tú se lo agradeciste diciéndole: "A Ti no te importa eso" 
Ella te sugirió algunas carreras para tu futuro. Tú se lo agradeciste diciéndole: "No quiero ser como Tú." 
Ella te abrazó en la fiesta de graduación de la Universidad. Tú le preguntaste si podía pagar un viaje con tus amigos.
Ella te dio muebles para tu primer departamento. Tú agradeciste diciendo por allí que los muebles eran feos. 
Ella conoció a tu futura/o esposa/o y le preguntó sus planes para el futuro. Tú se lo agradeciste con una mirada feroz y gritándole: "¡Cállate!".
Ella te ayudó a pagar los gastos de tu boda y llorando te dijo que te amaba muchísimo.
Tú se lo agradeciste mudándote muy lejos de tu casa. 
Ella te dio algunos consejos para cuidar al bebé. Tú le dijiste que las cosas son diferentes ahora.
Ella te llamó para recordarte el cumpleaños de tu Papá. Tú respondiste diciendo que estabas muy ocupado.
Ella necesitó que la cuidaras. Tú le informaste sobre la carga que representan los padres hacia los hijos.
De repente... Un día...Ella silenciosamente murió! Y las cosas que nunca hiciste cayeron como un trueno.

Tomemos un momento para rendir honor y tributo a la persona que llamamos MAMÁ.
Ellas se asemejan a Dios quien siempre está lleno de Inconsiderado Amor por cada uno de sus Hijos y a quien muy poco agradecemos todos los días por Sus detalles y regalos.
No hay sustituto para Ella. Aunque, a veces, Ella no parezca la mejor de las amigas y quizás no concuerde con tu forma de pensar, aun así... ¡Es tu Madre! Estuvo allí para ayudarte con tus dolores, tus penas y tus frustraciones.
Sé prudente, generoso y muéstrale el debido respeto, aunque tú pienses diferente a Ella. Una vez que se vaya de este mundo, solamente quedan los recuerdos cariñosos del Ser Que Llamamos Mamá...
Bendícela y pide a Dios por ella porque Dios, en su infinita misericordia, le dio la dicha de ser Madre y a ti la de tener una Mamá. La madre de Jesucristo es también nuestra Madre, sin ella no hubiera sido posible la salvación, porque Jesucristo salva, ella acompaña. S.Jn 19, 26-27


Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa;  para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra (Efesios 6,1-3)

martedì 5 aprile 2016

TIEMPO DE CALLAR

Alimento para el alma
Ciudad del Niño, Barcelona Venezuela
Abril 2016

                            Tiempo de callar



Un hombre relataba: “Cuando vivía en Brasil llevé a mamá y a su amiga a ver las cataratas de Iguazù, las más grandes del mundo. Unas semanas antes me hice experto en cataratas leyendo un artículo de la revista National Geographic. Sin duda, pensaba, mis invitados apreciarán la buena fortuna de tenerme como guía. Para llegar a mirador, los turistas tienen que caminar por un serpenteante sedero a través de un bosque. Aproveché la caminata para dar a su mamá y a su amiga un informe sobre la naturaleza en Iguazù. Estaba tan lleno de información que hablé todo el tiempo. Sin embargo, después de unos minutos me encontré hablando cada vez más fuerte. Un sonido a la distancia me obligaba a alzar mi voz. Con cada curva del sendero mi volumen subía. Finalmente, estaba gritando por superar un rugido que resultó bastante irritante, (sea cual fuere la fuente de ese rugido, quisiera que se callara para terminar mi conferencia, pensé). Sólo al llegar al claro me di cuenta que el ruido provenía de la cataratas. La fuerza y la furia de lo que trataba de describir ahogaron mis palabras. Ya no me podían oír. Y aún si pudieran podido, ya no tenía audiencia. Incluso mi madre prefería ver el esplendor en vez de oír mi descripción. No tenía otra opción. Cerré la boca”.

Hay momentos en que hablar es violar el momento… cuando el silencio representa el mayor respeto. La palabra para tales momentos es reverencia. La oración para tales momentos es “Santificado sea tu Nombre”. Solamente Dios y tú están aquí, y puedes imaginarte quién ocupa el trono. Se necesitan dos años para aprender a hablar y sesenta para aprender a callar. No te preocupes por tener las palabras adecuadas; preocúpate más por tener el corazón adecuado. A veces no se busca elocuencia, solo sinceridad.

En medio de las tormentas diarias, hazte el propósito de guardar silencio y poner la mira en El. Deja que Dios sea Dios. Deja que Dios te bañe en su gloria de manera que se te quiten tanto el aliento como tus problemas. Guarda silencia, Calla, Se receptivo y dispuesto. Entonces encontrarás alivio. Cuando pones la mira en nuestro Dios, fijas la vista en uno superior a cualquier tormenta de la vida. Es entonces que encontrarás paz en medio del dolor. 

La humildad y la oración se desarrollan de un oído, de una mente y de una lengua que han vivido en silencio con Dios, porque en el silencio del corazón es donde habla Él. Es necesario el silencio del corazón para poder oìrLe en todas partes, en la puerta que se cierra, en la persona que nos necesita, en los pájaros que cantan, en las flores, en los animales. En el silencio Él nos escucha; en el silencio Él habla a nuestras almas. En el silencio se nos concede el privilegio de escuchar su voz. El fruto del silencio es la oración. El fruto de la oración es la fe. El fruto de la fe es el amor. El fruto del amor es el servicio. El fruto del servicio es la paz. 

Beata Madre Teresa de Calcuta

giovedì 3 marzo 2016

Dios està siempre a tu lado

Alimento para el alma
Ciudad del Niño, Barcelona Venezuela
Marzo 2016

Dios està siempre a tu lado
Un día un hombre durante el tiempo de Semana Santa supo que Dios iba a visitar su casa. Al ver que su casa estaba desordena y sucia, salió desesperado a la calle a pedir ayuda sin conseguir que nadie aceptara. No sabiendo por donde comenzar, empezó a sacudir los muebles que estaban llenos de polvo y en ese momento vio a un hombre que se ofreció a ayudarlo. Él le dio las gracias y juntos empezaron la tarea. 
Cuando terminaron, el hombre agradecido por la ayuda del otro le pidió que se quedara para que él también le diera la bienvenida a su "ilustre" visitante. 
El que lo ayudó entonces le dijo: “Querido amigo, soy Yo a quien tu estabas esperando. Yo soy tu Dios, el de hoy, de ayer y siempre. Siempre he estado a Tu lado, aunque Tu me has ignorado, Muchas veces como hoy te he ayudado y desde siempre te he amado”. 
Muchas veces nosotros pedimos ayuda a Dios, y no lo reconocemos en el hermano; nos pasan las manos y no identificamos a Dios en ellas. Otras veces pensamos que Dios se encuentra tan distante y nos mantenemos sucios, enviciados y en el desorden sin percatarnos que DIOS PASA TODOS LOS DIAS A VISITARNOS, mucho es el pecado en el cual permanecemos pensando que Dios no se percatará de aquello. Por eso es muy importante estar siempre preparados para que cuando Dios nos visite, podamos estar limpios, y no preocuparnos en el último momento de nuestra vida. 
Dios constantemente nos visita; sólo que nosotros no tenemos tiempo para recibirle en nuestra casa. Por eso hoy te llama por tu nombre para que ÈL pueda entrar en tu casa, en tu corazón y tenerte siempre limpio. En este mes donde vivimos la Cuaresma, la Semana Santa y la Pascua es un tiempo especial para decirle a Dios que limpie nuestro corazón y lo llene de Su amor. Estamos tan acostumbrados a pedir felicidad, éxito y fortuna, que nos olvidamos de pedir lo más importante: humildad, fortaleza, sinceridad Y Salvación.



No estaría por demás pedirle hoy:

Señor, ayúdame a decir la verdad
delante de los fuertes
y a no decir mentiras
para ganarme el aplauso de los débiles.
Si me das fortuna, no me quites la felicidad.
Si me das fuerza, no me quites la razón.
Si me das éxito, no me quites la humildad.
Si me das humildad, no me quites la dignidad.
Ayúdame siempre a ver el otro lado de la medalla.

No me dejes inculpar de traición a los demás
 por no pensar como yo.
Enséñame a querer a la gente como a mi mismo,
No me dejes caer en el orgullo si triunfo.
Ni en la desesperación si fracaso.
Más bien recuérdame
que el fracaso es la experiencia
que precede al triunfo
Enséñame que perdonar
es lo
más importante del fuerte,
y que la venganza es la señal primitiva del débil.
Lléname de la paz que viene de Tu Nombre
Y de la Fortaleza de Tu espíritu

Si yo faltara a la gente,
dame valor para disculparme.
Si la gente faltara conmigo,
dame valor para perdonar.

Te recibo en mi corazón, borra mis pecados y dame la Vida Eterna.
Señor, si yo me olvido de Ti,
no te olvides de mí.
Ayúdame todos los días a ver Tu Presencia.

En el Nombre de Jesús. Amen

mercoledì 3 febbraio 2016

Josemaria Escrivá de Balaguer

Personaje ejemplar del Mes
Ciudad del Niño Barcelona Venezuela febrero 2016

    Josemaria Escrivá de Balaguer
San Josemaría nació en Barbastro, España, el 9 de enero de 1902. Recordaba con agradecimiento, cómo sus padres le fueron iniciando, paso a paso, en la vida cristiana.
En 1918, Josemaría intuye que Dios quiere algo de él, aunque no sabe qué es. Las huellas de un carmelita descalzo en la nieve durante las navidades de 1918 fueron el signo de Dios que lo impulsó a la entrega plena a Dios y hacerse sacerdote. Piensa que de ese modo estará más disponible para cumplir la voluntad divina. Él mismo decía: ¿Por qué me hago sacerdote? El Señor quiere algo; ¿qué es? Que sea eso que Tú quieres y que yo ignoro. Josemaría presentía que Dios le estaba preparando para algo. ¿Qué era? No lo sabía. En Madrid, el 2 de octubre de 1928, durante un retiro espiritual, Dios le hace ver la misión a la que lo ha destinado: ese día nace el Opus Dei aunque fue en el 1950 debido a las operaciones jurídicas que eso conllevó que fue aprobada como Instituto Secular por el Vaticano. La misión específica del Opus Dei es promover entre hombres y mujeres de todos los ámbitos de la sociedad un compromiso personal de seguimiento de Cristo, de amor a Dios y al prójimo y de búsqueda de la santidad en la vida cotidiana. 
"Tenía yo veintiséis años, la gracia de Dios y buen humor, y nada más. Y tenía que hacer el Opus Dei". Recogemos el relato de aquel 2 de octubre de 1928 y el camino de santificación que Dios le hizo ver a san Josemaría: "Vio, de modo inefable, a personas de toda raza y nación, de todas las culturas y mentalidades, buscando y encontrando a Dios en su vida ordinaria, en su familia, en su trabajo, en su descanso, en el círculo de sus amistades y conocidos". Escrivá de Balaguer enseñó a buscar la santidad en el trabajo, lo que significa esforzarse por realizarlo bien, con competencia profesional, y con sentido cristiano, es decir, por amor a Dios y para servir a los hombres. Así, decía, el trabajo ordinario se convierte en lugar de encuentro con Cristo. Es en medio de las cosas más materiales de la tierra donde debemos santificarnos, sirviendo a Dios y a todos los hombres, decía san Josemaría. La familia, el matrimonio, el trabajo, la ocupación de cada momento son oportunidades habituales de tratar y de imitar a Jesucristo, procurando practicar la caridad, la paciencia, la humildad, la laboriosidad, la justicia, la alegría y en general las virtudes humanas y cristianas. Escrivá de Balaguer, con el Evangelio, decía continuamente: "Cristo no nos pide un poco de bondad, sino mucha bondad. Pero quiere que lleguemos a ella no a través de acciones extraordinarias, sino con acciones comunes, aunque el modo de ejecutar tales acciones no debe ser común". Allí, en medio de nuestra vida, en la oficina, en la fábrica, nos hacemos santos a poco que hagamos el propio deber con competencia, por amor de Dios, y alegremente, de manera que el trabajo cotidiano se convierta no en una "tragedia cotidiana", sino en la "sonrisa cotidiana". El "Opus Dei" fue fundado como "....camino de santificación dirigido a toda clase de personas”, lo que resultaba novedoso, pues en aquella época era común pensar que sólo los religiosos podían ser santos.
Numerosas personalidades de la Iglesia consideran a Josemaría Escrivá como precursor del Concilio Vaticano II por su predicación sobre la santidad en medio del mundo, afirmando que las personas de cualquier condición y desde cualquier oficio honesto puede llegar a ser santos, sin necesidad de ser sacerdotes o religiosos. Según el Anuario Pontificio de 2013, el Opus Dei cuenta con 2.073 sacerdotes en el mundo y un total de 90.502 miembros. El 55% de los miembros del Opus Dei son mujeres y cerca del 90% residen en Europa y América. A esta obra pertenecen laicos de distintas facciones, hombres, mujeres, religiosos y laicos, y también son admitidos como cooperadores hombres y mujeres no católicos y no cristianos: ortodoxos, luteranos, hebreos, musulmanes, etc.
Son santos los que luchan hasta el final de su vida: los que siempre se saben levantar después de cada tropiezo, de cada caída, para proseguir valientemente el camino con humildad, con amor, con esperanza (Jose Maria Escrivà de Balaguer).

NO DEJES QUE APAGUEN LA LUZ QUE DIOS TE DIO

Alimento para el alma
Ciudad del Niño Barcelona Venezuela
Febrero 2016


NO DEJES QUE APAGUEN LA LUZ
QUE DIOS TE DIO


     Una estrella recién nacida tomó entre sus manitas de luz a una luciérnaga que volaba en el espacioso jardín de la noche.
Hermana- le dijo- Eres tan pequeñita, y tu luz es tan débil.

    La luciérnaga ofendida se detuvo sobre la hoja de un ciruelo bajando la cabeza para que su hermana la estrella no supiera de su tristeza.

     Pero después, reflexionando, la luciérnaga le contestó:- Estrella… Eres tan llena de luz. -le dijo con un hilo de voz-: ...y sin embargo, hermana mía, tan ciega.
El tamaño de las cosas, ¿pertenece al reino del espacio o al reino de la esencia? No importa que tan grande seas tú, y cuán pequeña parezca yo, lo que sí es importante es que ambas somos portadoras de luz.

     A ti, querida hermana estrella, te toca llevar luz y dejar tus huellas gigantescas en el inconmensurable cielo; a mí me tocó iluminar el sendero de los pequeños insectos voladores para que en sus viajes nocturnos no sean atrapados por telarañas y otros peligros.  El mismo Dios que te brindó luz a ti fue la misma fuente de mi luz y cada una ayuda según la luz que posee, no interesa la magnitud o pequeñez del servicio, lo importante es cumplir con el rol y ocupar con perfección el lugar al cual cada una hemos sido llamadas.

Esta interesante historia nos trae a reflexión:
Muchas veces, nos sentimos solos y tristes en nuestro trabajo diario, muy poca pareciera la luz que nos toca dar,  cansados y agobiados por el día a día. No nos olvidemos como decía Job "La vida del hombre es lucha" y en esa lucha de cada día esta la santidad de cada uno de nosotros. 
Aunque cada día nos cueste mas, hay que seguir y luchar, seguir brillando, reconociendo que la esencia de nuestra Luz se encuentra en Cristo y, aunque pequeña, nuestra luz es necesaria. Sobretodo sabemos que no andamos solos, aunque así a veces nos sintamos, sabemos que Jesús esta ahí al lado de nosotros. Como decía San Josemaría Escrivá "Creemos  que Dios sólo se encuentra en el más allá, lejos, donde brillan las estrellas, y no nos damos cuenta que también está siempre a nuestro lado" es una frase que siempre debe estar en nuestra mente cuando viene el desanimo. Así que “no nos cansemos de hacer el bien porque a su tiempo segaremos si no desmayamos” (Gálatas 6,9)
“Que tu vida no sea una vida estéril. Sé útil. Deja poso. Ilumina, con la luminaria de tu fe y de tu amor, Con la gracia de Dios, tú has de acometer y realizar lo imposible... Porque lo posible lo hace cualquiera. ” Josemaria Escrivà de Balaguer.

Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas acciones y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.
(San Mateo 5,16)

mercoledì 6 gennaio 2016

Jerónimo de Estridòn

Personaje ejemplar del Mes
Ciudad del Niño Barcelona Venezuela 
Enero 2016

Jerónimo de Estridòn

Eusebio Hierónimo de Estridón o Jerónimo de Estridón cuyo nombre significa el que tiene el nombre sagrado.  Nace en Estridón (Dalmacia) en el año  340 a.C. y muere el 30 de septiembre del año 420 en Belén. 
A Jerónimo se le conoce principalmente porque tradujo la Biblia del Griego y del hebreo al latín, cuya traducción se conoce como La Vulgata (que quiere decir  divulgada, difundida para el pueblo) la cual ha sido el texto bíblico oficial de la Iglesia católica romana hasta la promulgación de la Neovulgata, en 1979.
Jerónimo consagró toda su vida al estudio y traducción de las Sagradas Escrituras y es considerado uno de los mejores, si no el mejor, en este oficio. Es considerado como un santo por la Iglesia católica, la Iglesia ortodoxa, la Iglesia luterana y la Iglesia anglicana.
Cada 30 de septiembre se celebra en su honor, el Día Internacional de la Traducción.
San Jerónimo fue un hombre de gran conocimiento y sabiduría. Recibió el bautismo cristiano en Roma y allí estudió latín bajo la dirección del más grande gramático en lengua latina de su tiempo, Elio Donato, que era pagano. Jerónimo llegó a ser un gran latinista y muy buen conocedor del griego y de otros idiomas, pero era por entonces muy poco conocedor de los libros espirituales y religiosos por lo tanto dispuso irse al desierto a hacer penitencia por sus pecados (especialmente por su sensualidad que era muy fuerte, por su terrible mal genio y su gran orgullo). Aunque allí rezaba mucho, ayunaba, y pasaba noches sin dormir, no consiguió la paz, descubriendo que su misión no era vivir en la soledad.  Su espíritu era enciclopédico: su obra literaria nos revela al filósofo, al retórico, al gramático, al dialéctico, capaz de pensar y escribir en latín, en griego, en hebreo; escritor rico, puro y robusto al mismo tiempo.
Sabía algo de hebreo cuando comenzó su proyecto de traducción, pero se mudó a Belén para perfeccionar sus conocimientos del idioma. Comenzó la traducción de la Biblia en el año 382 corrigiendo la versión latina existente del Nuevo Testamento. Aproximadamente en el año 390 pasó al Antiguo Testamento en hebreo. Completó su obra en el año 405, por encargo del Papa San Dámaso I, de quien Jerónimo fue secretario.  El pontífice le pidió al sabio una nueva traducción de la Biblia que incluyera un Antiguo Testamento de 46 libros, los cuales estaban todos en la Septuaginta, y el Nuevo Testamento con sus 27 libros. Alrededor de los 40 años, Jerónimo fue ordenado sacerdote. Pero sus altos cargos en Roma y la firmeza con la cual corregía ciertos defectos de la alta clase social le trajeron envidias y sintiéndose incomprendido y hasta calumniado en Roma, donde no aceptaban su modo enérgico de corrección, dispuso alejarse de ahí para siempre y se fue a Tierra Santa. Su huida voluntaria de la sociedad se debió a su deseo de paz interior pero aún así sus palabras se hacían oír en Oriente y Occidente porque de vez en cuando reaparecía con algún nuevo libro.
Los últimos 35 años los pasó en una gruta, junto a la cueva de Belén. Dicha cueva se encuentra actualmente en el foso de la Iglesia de Santa Catalina en Belén. Con el dinero de las señoras de Roma que había convertido con su predicación y que lo alcanzaron en Belén,  construyó en aquella ciudad un convento para hombres y tres para mujeres, y una casa para atender a los que llegaban de todas partes del mundo a visitar el sitio donde nació Jesús.

De San Jerónimo es la célebre frase: Ignorar las Escrituras es Ignorar a Cristo”. Leer la Escritura es conversar con Dios: «Si rezas hablas con el Esposo; si lees, es Él quien te habla». .
 La Iglesia ha reconocido siempre en él a un hombre elegido por Dios para explicar y hacer entender mejor la Biblia, por ello es proclamado Doctor de la Iglesia por el Papa Bonifacio VIII en el año 1295 y nombrado patrono de todos los que en el mundo se dedican a hacer entender la Biblia;
Por extensión, se lo considera el santo patrono de los traductores.

Que Dios nos ayude en este año 2016 a seguir el ejemplo de Jerònimo para amar sinceramente a Cristo y reconocer le diariamente en las Sagradas escrituras,
A difundir Su Palabra con empeño y entrega. Amen.

Comparte Tu Luz

Alimento para el alma
Ciudad del Niño Barcelona Venezuela
Enero 2016

            Comparte tu Luz

Hu-Song, filosofo de Oriente, contó a sus discípulos la siguiente historia:
"... Varios hombres habían quedado encerrados por error en una hosca caverna, inmersos en la más profunda oscuridad. Pasó algún tiempo, y uno de ellos logró encender una pequeña tea. Pero la luz que daba era tan escasa que aun así no se podía ver casi nada. Uno de sus compañeros se le acercó sigilosamente y le sugirió a baja voz de manera que nadie mas pudiera escuchar: Esa luz es suficiente para que pocos puedan ver, no todos podrán salvarse, aprovechémosla entonces tu y yo y busquemos la salida.  Al hombre, sin embargo, movido por una intención diferente y no queriendo dejar a los demás compañeros sumidos en tal oscuridad, se le ocurrió que con su luz podía ayudar a que cada uno de los hombres prendieran su propia tea y así compartiendo la llama con todos la caverna se iluminó".
Uno de los discípulos preguntó a Hu-Song: ¿Qué nos enseña, maestro, este relato?
Y Hu-Song contestó: Nos enseña que nuestra luz sigue siendo oscuridad si no la compartimos con el prójimo. Y también nos dice que el compartir nuestra luz no la desvanece, sino que por el contrario la hace crecer.
"El compartir nos enriquece en lugar de hacernos más pobres"
Si una vela enciende a otra, pueden llegan a brillar miles de ellas.
De igual modo si iluminas tu corazón con amor, puede que ilumines a otro corazón, así se pueden llegar a iluminar a miles de corazones con la esperanza y la fe que ofrece el amor
El valor de una vida se mide por las vidas que toca.
Y quienes optan por ser felices, deben ayudar a que otros encuentren la felicidad, porque el bienestar de cada uno se halla unido al bienestar de todos.
Muchas veces es necesario solo un pequeño gesto pero es indispensable para que la luz del amor y la esperanza toquen y levanten un corazón.
Atrévete a ser tu el que comparte su luz. NO te quedes allí callado, brinda a todos tu amor.
Te darás cuenta que el mundo comenzará a ser mejor.
           
“El que siembra escasamente,
escasamente cosecha”:
quien es estrecho de mente,
estrechamente se arriesga
Al que da con alegría
la Escritura le promete
que Dios le dará en su día
la Vida que no perece.


El que siembra generoso
teniendo el ánimo grande,
aspira a lo más grandioso
aunque las fuerzas le fallen.

El corazón se fortalece  
 si aspiras a lo mejor:
¡deja que el alma se expanda
viviendo siempre de amor!

El que es generoso prospera;
El que reanima será reanimado. (Prov. 11; 25)
Así que no te olvides y ten siempre presente:

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