giovedì 3 marzo 2016

Dios està siempre a tu lado

Alimento para el alma
Ciudad del Niño, Barcelona Venezuela
Marzo 2016

Dios està siempre a tu lado
Un día un hombre durante el tiempo de Semana Santa supo que Dios iba a visitar su casa. Al ver que su casa estaba desordena y sucia, salió desesperado a la calle a pedir ayuda sin conseguir que nadie aceptara. No sabiendo por donde comenzar, empezó a sacudir los muebles que estaban llenos de polvo y en ese momento vio a un hombre que se ofreció a ayudarlo. Él le dio las gracias y juntos empezaron la tarea. 
Cuando terminaron, el hombre agradecido por la ayuda del otro le pidió que se quedara para que él también le diera la bienvenida a su "ilustre" visitante. 
El que lo ayudó entonces le dijo: “Querido amigo, soy Yo a quien tu estabas esperando. Yo soy tu Dios, el de hoy, de ayer y siempre. Siempre he estado a Tu lado, aunque Tu me has ignorado, Muchas veces como hoy te he ayudado y desde siempre te he amado”. 
Muchas veces nosotros pedimos ayuda a Dios, y no lo reconocemos en el hermano; nos pasan las manos y no identificamos a Dios en ellas. Otras veces pensamos que Dios se encuentra tan distante y nos mantenemos sucios, enviciados y en el desorden sin percatarnos que DIOS PASA TODOS LOS DIAS A VISITARNOS, mucho es el pecado en el cual permanecemos pensando que Dios no se percatará de aquello. Por eso es muy importante estar siempre preparados para que cuando Dios nos visite, podamos estar limpios, y no preocuparnos en el último momento de nuestra vida. 
Dios constantemente nos visita; sólo que nosotros no tenemos tiempo para recibirle en nuestra casa. Por eso hoy te llama por tu nombre para que ÈL pueda entrar en tu casa, en tu corazón y tenerte siempre limpio. En este mes donde vivimos la Cuaresma, la Semana Santa y la Pascua es un tiempo especial para decirle a Dios que limpie nuestro corazón y lo llene de Su amor. Estamos tan acostumbrados a pedir felicidad, éxito y fortuna, que nos olvidamos de pedir lo más importante: humildad, fortaleza, sinceridad Y Salvación.



No estaría por demás pedirle hoy:

Señor, ayúdame a decir la verdad
delante de los fuertes
y a no decir mentiras
para ganarme el aplauso de los débiles.
Si me das fortuna, no me quites la felicidad.
Si me das fuerza, no me quites la razón.
Si me das éxito, no me quites la humildad.
Si me das humildad, no me quites la dignidad.
Ayúdame siempre a ver el otro lado de la medalla.

No me dejes inculpar de traición a los demás
 por no pensar como yo.
Enséñame a querer a la gente como a mi mismo,
No me dejes caer en el orgullo si triunfo.
Ni en la desesperación si fracaso.
Más bien recuérdame
que el fracaso es la experiencia
que precede al triunfo
Enséñame que perdonar
es lo
más importante del fuerte,
y que la venganza es la señal primitiva del débil.
Lléname de la paz que viene de Tu Nombre
Y de la Fortaleza de Tu espíritu

Si yo faltara a la gente,
dame valor para disculparme.
Si la gente faltara conmigo,
dame valor para perdonar.

Te recibo en mi corazón, borra mis pecados y dame la Vida Eterna.
Señor, si yo me olvido de Ti,
no te olvides de mí.
Ayúdame todos los días a ver Tu Presencia.

En el Nombre de Jesús. Amen

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