Personaje
ejemplar del Mes
Maria la
madre de Jesucristo
Fue una mujer
judía de Nazaret de Galilea. Sus padres
se llamaban Joaquín y Ana. Eran de la Tribu de Judá y eran descendientes del
Rey David.
María era una
muchacha humilde, bondadosa y sobretodo cumplía con los preceptos y
mandamientos de Dios. Dedicaba mucho tiempo a orar, y había prometido a Dios
servirlo y amarlo a Él durante toda su vida.
Como era costumbre de su
pueblo se comprometió muy joven con José, un artesano quien era un hombre muy
bueno y muy piadoso también de la tribu de Judá. Cuando estaban ya
comprometidos, pero todavía no se casaban ni vivían juntos, un día mientras
María estaba rezando, se le apareció un ángel, el Arcángel Gabriel, y le dijo:
¨Dios te salve, llena de
gracia, el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres. No temas,
María has hallado gracia delante de Dios y concebirás en tu seno y darás a luz
un hijo, a quién pondrás por nombre Jesús. ¨ (San Lucas 1:30)
María con toda humildad dijo
que SI al ángel con estas palabras:
¨He aquí la esclava del Señor,
hágase en mí según tu palabra. ¨
María concibió y dio a luz
siendo virgen, desde entonces la conocemos como la Virgen María.
Para los hebreos el
nombre no era un simple apelativo; estaba íntimamente ligado a la persona. Por
ello usaban nombres que describirían la personalidad, el carácter; así, era muy
usada la expresión "su nombre será tal" cuando se quería designar una
misión o carácter especial al niño por nacer.
«La Virgen concebirá y dará a luz un hijo a quien
pondrán el nombre de Emmanuel, que traducido significa: "Dios con
nosotros». (Isaías 7:14)
María desde su nacimiento fue
muy favorecida por Dios habiéndola designada para ser la madre de Su Hijo y
aquella que cumpliría las antiguas escrituras que afirmaba que “una mujer y su
descendencia aplastarían a Satanás”. Fue gracias a su entrega inmensurable que pudo
ser usada por Dios para traer al mundo el dador de la Vida y de la Salvación
para la Humanidad
Ella, como cualquier madre,
trabajaba en su hogar, pero de una manera especial; sería imposible decir todas
las VIRTUDES, o sea las cosas buenas que tenía la Virgen. El ángel dijo de ella
cuando vino a saludarla que era una mujer llena de gracia, esto es amada por
Dios y de corazón puro. Por mencionar algunas, María era una mujer HUMILDE, es
decir sencilla; GENEROSA, que se olvidaba de sí misma por los demás; CON UNA GRAN
CARIDAD, amaba y ayudaba a todos por igual y una mujer que SERVÍA a José y a Jesús,
su familia, con un gran AMOR y una gran ALEGRÍA. La Virgen era PACIENTE y quizá
lo más hermoso que tenía era que ACEPTABA CONTENTA TODO LO QUE DIOS LE PEDÍA EN
LA VIDA.
María fue una virgen prudente,
presente y atenta. Los autores dicen de ella que “conservaba cada una de la
palabras de Dios y las meditaba en su corazón”. (San Lucas 2:19)
Antes de entregarse en la cruz
Jesucristo entrega a María su Madre el cuidado de su discípulo amado para que
fuera una madre para él. Es por esto que aun hoy en día María sigue siendo una
Madre amorosa y cuidadosa para todos los Hijos de Dios.
De María aprendemos el Amor y la Entrega a Jesucristo.
Ella que da su primer SI y durante su vida insta a los hombres diciéndoles
“hagan lo que Él les dice”, ella que da la vida al Redentor y luego permanece
junto a la Cruz del Salvador para animar y fortalecer a sus discípulos.
María nos da la primera imagen de un corazón que se
ofrece para que Cristo sea glorificado. Llevemos su ejemplo en nuestros
corazones y agradezcamos a Dios por esta mujer quien es LLENA DE GRACIA.

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